lunes, 8 de diciembre de 2014

La Fanny


 


Estaba con Enrique, mi primo, en medio de la sala en el segundo piso, tenía aproximadamente 8 años y él 6 años, estábamos jugando, era noche. De pronto sonó la puerta y subió mi tío. Enrique, un niño hiperactivo que vivía con él y mi tía, gritó LLEGÓ LA FANNY! LA FANNY! Con carcajadas, volteo y lo ví, era mi tío, pero esta vez diferente, no solo tenía su rubio cabello largo ondulado ni las cejas pintadas, como siempre lo veía, sino que estaba vestido como mujer y con maquillaje, nos miramos unos segundos hasta que él aceleró y entró a su dormitorio para que nadie más lo vea.

Esta es la única imagen que tengo de mi Miguel Ángel, mi tio, vestido de mujer y la primera vez que vi un travesti. M primera impresión no fue mala, no pensé en nada, quizás mi inocencia y creo que si lo hubiera visto en mi adolescencia tal vez sería diferente.

Pasó unos meses y le dije de casualidad a mi madre que lo había visto diferente, me dijo entonces que era gay y le gustaba vestirse de mujer, que no lo juzgue mal porque era mi tío y tenía que respetarlo. Pues debí comprender que era Miguel Ángel y que por las noches era Fanny, comprenderlo a esa edad no me fue dificil, creo.

Un día de esos al visitar a mi abuelita, estuvo mi tío y al verlo no confundí en el momento de saludarlo, me dio por pensar en saludare con un beso en la mejilla como a mis tías o siguiendo dándole la mano, fue más de una vez en que pensé.

Miguel Ángel era muy alegre, era el alma en cada fiesta o cada reunión familiar, se llevaba bien con mi mamá, eran muy amigos. Con los sobrinos era excelente, nos daba propina y a veces nos encubría en ciertas travesuras, siempre hacía el que los demás estén contentos. Pero no a todos les caía bien, a mi papá él le caía mal, por el simple hecho de tener esa opción sexual, no lo toleraba, al igual que dos tíos mayores.

Así pasó el tiempo, lo veía en cierto tiempo, dejé de pensar en saludarlo con un beso, a veces venía a mi casa, por mi parte ya no veía problema alguno, ya había entendido eso y nunca más lo volví a ver vestido de mujer, no había generado ningún sentimiento de rechazo hacia él.


Pasaron muchos años, yo ya tenía aproximadamente 13 ó 14 y se expandió un rumor en la familia, mi mamá me dio la noticia, que mi tío Miguel Ángel tenía SIDA. Según las malas lenguas decían que se prostituía, que era promiscuo, etc. todo eso no sé, nunca me confirmaron eso.

Me dio mucha pena, pues es una efermedad muy dolorosa, cruel y no solo para él, sino toda la familia sufre. Todos supieron de su enfermedad, menos mi papá, quizás no le dijeron por cómo iba a reaccionar, en fin.

En esos tiempos los retrovirales eran costosos y no regalaban, su enfermedad estaba un poco avanzado, pues él decidió vivir la vida al máximo, sin preocupaciones, total, sabía que iba a morir. No se cuidó, siguió tomando hasta más no poder, no le tomó importancia.

La peor decisión que tomó, fue de vengarse por lo del contagio, así que con cada persona que estaba la contagiaba y eso le satisfacía, quién sabe a cúantos habrá contagiado. Por más que le hayan hecho un mal, no debió actuar de esa manera, estuvo muy equivocado.

No pasó mucho tiempo, y al año se agravó y llegó a la etapa terminal, fue internado en el hospital Cayetano Heredia donde estuvo tres meses, todos los días no le faltó visita. Mi mamá iba por las tardes, tenía que acompañar a su amigo en las últimas. Mi papá se enteró 5 días antes de que fallezca, como escribí anteriormente, pensaban que iba a reaccionar mal, pero no fue así, ya por morir mi papá se disculpó de muchas cosas y fue seguidamente esos días hasta que falleció, era obvio su reacción, pues verlo en las últimas solo no le quedó otra.

Falleció luego y lo cremaron, sus cenizas la guardan en la casa de mi también fallecida abuelita. Han pasado más de diez años y aún se le recuerda como el joven alegre y que se preocupaba por sus seres queridos.

No me avergüenzo de contar esto, tuve un tío travesti y no incomoda, lo respeto mucho y por él aprendí desde temprano que debemos ser tolerantes hacia las personas que tienen una orientación sexual diferente.

Era bueno, hasta que se le metió esa idea de vengarse, pues eso lo rechazo y debe quedar como una lección, como algo que no se debe hacer, que no hay que hacer cosas que no quieres que te hagan, la de asumir responsabilidades, la de cuidarse y amar la vida y respetarla

domingo, 30 de noviembre de 2014

Gracias por las sonrisas

Esta noticia ya se veía venir, pues era cuestión de tiempo debido a su enfermedad y a su delicado estado de salud, estábamos conscientes de que iba a suceder pero no sabíamos cuando, solo que se iba a dar y la verdad, causó gran impacto sobre todo en sudamérica pues a través de sus personajes acompañó a muchas generaciones haciéndo reír a través de su humor sano, inocente aunque muchos digan que fue violento y que incentivaba a mal educar al niño debido a algunas expresionas mal habladas, no fue así, siempre exageran. La noticia me puso triste, fue alguien que me acompañó en mi infancia, lo veía siempre y me he reído a carcajadas gracias a él, imposible no sentir algo. Pues este año ha sido trágico respecto a muertes de famosos como Gustavo Cerati, Gabriel García Marquez, Philip Seymour Hoffman, Óscar Avilés, etc.



 

En lo personal me gustaba mucho el Chapulín Colorado, fue su mejor personaje pues cada acción que iba a realizar le acompañaba algo cómico y siempre terminaba riéndome, era como un antihéroe. Sobre todo las armas que utilizaba como el chipote chillón, la pastilla de chiquitolina y la chicharra paralizadora, hacía de él, un "héroe" fuera de lo común.



De los capítulos del Chavo del 8 me gustaron mucho: Las aguas frescas, los espíritus chocarreros, la casa de Ñoño, la casa de la bruja del 71, el Restaurant de Doña Florinda, la fiesta de la buena vecindad, los churros, cuando Don Ramón es ropavejero, el viaje a Acapulco, etc. Como no olvidarlos.




Ante esto, no olvidaremos frases como: “Fue sin querer queriendo”, “Tómalo por el lado amable”, “¡Pues al cabo que ni quería!”, “La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”, “Síganme los buenos”, “Se aprovechan de mi nobleza” y “No contaban con mi astucia”,pues dejó un legado y con ello, muchos recuerdos.

Lo cierto es que cuando vemos cada episodio de sus programas parece que lo vemos por primera vez, es una genialidad aquello y el humor ha trascendido generaciones y lo seguirá haciendo, prueba de que Chespirito deja un gran legado y vivirá siempre en nuestras pantallas.

Las lagrimas son pocas para tantas sonrisas y alegrías que nos regaló. Simplemente gracias por haberme regalado una linda infancia. Te vamos a extrañar.  Gracias Roberto Gómez Bolaños.